miércoles, 12 de septiembre de 2007

Reunion de comienzo de curso

Acabo de volver de la reunión de comienzo de curso de mi hija. Esta año empieza en el cole y todo era ilusión.
No era la primera reunión, el junio pasado ya tuvimos una (después de la que juré que no volvería a ir a ninguna reunión del cole). Allí hubo ciertas promesas como que se arreglaría el patio (que sigue igual), que se arreglaría el jardín (que también sigue igual), lo normal.
La reunión había sido avisada con tiempo y hasta habían puesto un cartel en la puerta. Pero parece que al final no la han preparado mucho. En el comedor debía de haber unas 200 personas (yo diría que un tercio niños), demasiadas para su tamaño y sobre todo para la organización del acto. Supongo que nadie ha caído en la cuenta de que irían mucho niños que harían más difícil de seguir tan importante acto. A lo mejor hubiera bastado con que alguien hubiera puesto una peli en una sala al lado o algún taller de hacer figuritas con globos. Pero es que eso no lo debe pagar el ministerio (ni la consejería), el pensar, el tener ideas me refiero.
El sistema de megafonía no funcionaba (ninguno de los dos que tienen, según el director, que por cierto tiene un tic gracioso que parece que va a descoyunatarle el hombro) lo que hacía totalmente imposible oir lo que nos trataba de explicar.
La presentación de las profesoras de infantil inaudible, y más entre los comentarios/murmullos de la concurrencia ("esa le dio a mi chico", "vaya por Dios, esa otra vez", "esa es nueva, más vale malo conocido...").
Por supuesto que han insistido en que los angelitos tienen que controlar sus esfínteres (yo casi no podía con los míos con tanto despropósito), que tenemos que colaborar,...
Han tratado de decir cuándo empezaba los peques (porque hay un periodo de adaptación ¿para que se adapte quién?) y en que clase estaba cada uno. Imposible entenderlo (también porque no se escuchaba), el tic del director iba a más.
Finalmente ha optado por decir que las profesoras lo explicarían en cada clase.
Ahora hay que saber donde está la clase de mi angelito, y sortear la ría de papás y mamás comentando el verano y lo grandes que están los críos.
Despues de ver que todas las clases tenían dos cartelitos diferente (5B y 3A ó 4A y 3B) y tras pensar que los más cutres debían de ser los correctos, nos hemos parado en la puerta hasta esperar a la profesora.
Ha empezado a contarnos las normas (sin más presentación que "ella ya es definitiva", lo que supongo que quiere decir que de esa plaza ya no la echa nadie) y vuelta a insistir en que ella no cambia a los niños (yo diría que hasta lo decía con cara de asco), que tienen que controlar los esfínteres, que tienen que pedirlo todo, ir vestidos de manera cómoda, y ser autosuficientes (¿me habré equivocado de clase? es que mi hija tiene 3 años....).
Luego el tema del periodo de adaptación: entrarán 3 niños cada día: 3 el primero, otros 3 más el segundo (que suerte he tenido de que en ese segundo día entre mi hija, porque podía haberme tocado el día 27 de septiembre...), el siguiente día no puedo venir, otros 3 más el otro día... Y ha sido cuando alguien ha preguntado que qué pasaba si no venía, a lo que dando mil rodeas ha dicho que es que no puede venir y entonces no hay clase. Vale que están empezando, pero es que tienen que ir al cole, que es algo obligatorio. Espero que cuando falte a lo largo del curso haya un sustituto, porque si no....
Luego la lista de materiales que se merece un capítulo a parte... como por ejemplo el que tengamos que llevar un paquete de 500 folios para las fotocopias del colegio ¿enseñanza gratuita? ¿el toner quién lo pone? Por no hablar de los libros...
Las instalaciones del colegio me han parecido bien (sobre todo la clase) salvo el patio que me ha parecido bastante peligroso para unos niños tan pequeños.
Y eso que es un colegio de lo mejorcito, eso sí público. De hecho es de los muy pocos en los que no entran todos los niños que quieren. Es el colegio Sierra Nevada de Granada.